Palabras claves: infancia, apego, tipos de apego y predictibilidad.
Comprender la importancia de la infancia me parece fundamental cuando hablamos de salud mental ¿por qué? Porque nuestras primeras experiencias son claves en el desarrollo actual y posterior, cuando nos vamos relacionando y enfrentando a distintas situaciones a lo largo de la vida…
El cómo son nuestros cuidadores y cómo nosotros/as percibimos las acciones hará que empecemos a internalizar una manera de proceder e interpretar la realidad… la cual a veces puede ser beneficiosa, pero con el tiempo igual nos puede acarrear algunas complicaciones… ¿ya tienes una idea?
Una teoría relevante que abordar para comprender este punto fue la de John Bowlby (1979), quién a partir de sus investigaciones llegó a la conclusión de que los estilos de apego de cada persona se establecen de acuerdo con la forma en que un niño o niña se relacione con su cuidador/a. Y con ello, más adelante cómo se relacionará en los distintos entornos a lo largo de su ciclo vital…
Pero ojo… ¿a qué se refieren con apego en este primer momento?
Bowlby habla del apego como un “imperativo biológico” que se arraiga en una necesidad evolutiva, por el cual tiene como objetivo que el niño se asegure de la disponibilidad del cuidador, viendo una dimensión interna al niño del apego: la valoración adquirida acerca de la disponibilidad afectiva percibida en el cuidador, que depende de su experiencia previa en relación con la disponibilidad percibida en el pasado (Bowlby, 1973).
Siguiendo el paradigma teórico de Bowlby, Mary Ainsworth (1969, 1978) subrayó que el sistema de apego (innato y biológicamente dirigido) es modificable, y que las diferencias cualitativas en el comportamiento de apego en los niños pueden verse influidas por el comportamiento de los cuidadores (Grossman, 1995).
¿Cómo empezaron a observar esto? Con el famoso experimento de la situación extraña, en la cual se observaba a niños/as ante la ausencia de la madre y cuál era la respuesta que tenían durante el encuentro.
A partir de ello, Ainsworth (1978) definió tres estilos de apego: estilo de apego seguro, estilo ansioso/ambivalente, estilo evitativo.
- Apego seguro: Este tipo de apego está caracterizado por la incondicionalidad, el niño sabe que su cuidador no va a fallarle. Se siente querido, aceptado y valorado.
Cuando somos adultos no hay miedo de estar íntimamente con otra persona ni dependencia en la relación. Me puedo mostrar tal como soy y disfruto los espacios que puedo tener conmigo mismo/a, en relaciones amorosas, amistades y familiares.
- Apego ansioso/ ambivalente: de niños no confiábamos en nuestros cuidadores, dado que daban señales confusas (muchas veces no estaban, pero a veces sí), por lo que esa ambivalencia hoy puede influir en que deba asegurarme de que la relación funcione e ir corroborando continuamente que esté presente.
Hay un miedo constante a que finalice o que no nos quieran o deseen, por lo que continuamente debo corroborar que esté presente y esta preocupación puede consumir mucha de nuestra energía.
- Apego evitativo: De pequeños nos vamos dando cuenta que nuestros cuidadores no están disponibles, por lo que no podemos contar con ellos y eso genera sufrimiento… esto conlleva que tomemos una conducta distante y evitemos cualquier contacto cercano.
La despreocupación por la separación puede confundirse con seguridad, por lo que hay que tener ojo… En distintos estudios se ha mostrado que en realidad estos niños presentan signos fisiológicos asociados al estrés.
Cuando somos adultos mostraremos desconexión emocional. Nos cuesta sentir, identificar y expresar nuestras emociones, por lo que se nos dificultará relacionarnos de forma íntima ante el rechazo de no volver a sufrir.
Posteriormente, Main y Solomon (1990) añadieron un cuarto estilo:
- Apego desorganizado: Este apego se da cuando hemos crecido con cuidadores negligentes en un ambiente hostil, caracterizado por la agresividad y la amenaza, la falta de respeto, un maltrato físico y psicológico. Es una experiencia sostenida en el tiempo que provoca un gran desequilibrio en el niño/a.
Cuando adultos evidenciaremos una alta carga de frustración e ira. Es difícil comprenderse a sí mismos y a otros. Ante esto, muchas veces rechazan las relaciones, sin embargo, en el fondo es lo que más anhelan. Pueden tender a normalizar la violencia ante otras personas y pueden tener la creencia de que son malas personas y que merecen malos tratos, llegando a tener relaciones conflictivas.
Ahora bien, ¿qué podemos decir de estas famosas categorías tan utilizadas hoy en día? ¿Sirven?
Quizás llegando a este punto te podrías sentir identificado/a con una o más categorías y no sabes qué apego tienes… y ¿sabes? No necesariamente debes estar en una sola como tal y está bien.
Entonces… ¿sirven? Personalmente creo que sí, pero es muy ambicioso categorizar a las personas de forma tan estandarizada cuando los seres humanos somos mucho más que ello.
Como dice Lecannelier (2018), idealmente ver estas categorías como “estructuras o arquitecturas conceptuales que se organizan de acuerdo con un núcleo conceptual básico (núcleo metafísico duro) que constituye el o los supuestos centrales del programa (por ejemplo, el apego es un sistema psicobiológico y motivacional de protección y regulación del estrés).
Las experiencias con nuestros cuidadores influirán en que aprendamos una manera de relacionarnos en el entorno para saciar nuestras necesidades, mas no serán determinantes para quienes nos consolidemos el día de mañana…
Observémonos, identifiquemos nuestros patrones que tendemos a repetir y miremos nuestras experiencias previas con compasión para comprender nuestro camino y cómo a partir de esto podemos transformarlo en pro de nuestro bienestar mental y emocional con nosotros/as mismos/as y con quienes deseamos vincularnos.


It is the best time to make a few plans for the
long run and it is time to be happy. I’ve learn this post and if I may just I desire to recommend you few fascinating things
or suggestions. Maybe you can write subsequent articles
referring to this article. I wish to learn even more things approximately it!
It’s a pity you don’t have a donate button! I’d definitely donate to this outstanding blog!
I guess for now i’ll settle for book-marking and adding your RSS feed to my Google account.
I look forward to fresh updates and will talk about this blog with my Facebook
group. Talk soon!